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¿Qué son los asilos políticos?

Por: Álvaro Machaca Blanco.

La figura del asilo político es una institución reconocida por el derecho internacional, dicha materia se encuentra actualmente prevista en la Constitución Política del Perú en el Capítulo III de los Derechos Políticos y de los Deberes art. 36º, la cual dice lo siguiente: “El Estado reconoce el asilo político. Acepta la calificación del asilado que otorga el gobierno asilante. En caso de expulsión, no se entrega al asilado al país cuyo gobierno lo persigue”.

En el estado peruano su regulación a nivel constitucional se inicia con la Constitución de 1979, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y Deberes del Hombre; y en el art. 22º de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

Esta salida legal ha sido usada innumerables veces por ex gobernantes, lideres, personas ligadas de una u otra manera a la política. La palabra proviene de la voz griega asylum; que significa refugio inviolable para aquel que no puede ser cogido o sustraído.

Consiste en el amparo que otorga un Estado dentro de su territorio, o su sede diplomática, a una persona perseguida por otro cuerpo estadual por razones de carácter político. Mediante su ejercicio se garantiza la vida, la libertad y la integridad del afectado. En integridad, el asilado es un perseguido político.

Para el abogado Samuel Lozada Tamayo la figura del asilo político tiene la siguiente definición: “Es la acción del Estado que ampara a un individuo perseguido por delitos políticos o conexos, el estado asilante en el ejercicio de su soberanía puede refugiar a los extranjeros que sean protegidos por razones políticas y estén sometidos a enjuiciamientos o hayan sido condenados por delitos de carácter político o por razones de raza, religión, etnia”.

Asilado. Haya de la Torre fue uno de los casos más emblemáticos.

HAYA DE LA TORRE

El caso mas representativo y recordado en nuestro país fue el que protagonizó el líder político Víctor Raúl Haya de la Torre, que se asiló en la Embajada de Colombia, habiéndose resistido el gobierno del Perú a darle el salvoconducto para salir del país. Se estableció en aquellos días una controversia diplomática e internacional que tomó varios años y que culminó con la victoria de la tesis que permitió la salida de la Embajada colombiana en el Perú, del fundador del APRA. Allí triunfó la tesis, establecida en una Convención especifica, que el estado asilante, que era Colombia, calificara el delito de Haya de la Torre y quedara cubierto por la Convención del Derecho de Asilo.

En nuestros días el suceso no se repitió con Alberto Pizango, líder de la Asociación Interétnica de la Selva Peruana, uno de los grupos que inició las protestas desde el 9 de abril exigiendo al gobierno peruano derogar una serie de decretos que permitían que transnacionales explotaran yacimientos petroleros y gasíferos en la Amazonia que históricamente ha sido habitada por nativos.

Protestas que el 5 de junio trajeron como consecuencia un enfrentamiento que dejó 34 muertos entre policías y amazónicos. Los indígenas denunciaron que hubo muchos más muertos cuyos cuerpos fueron incinerados o lanzados a ríos por las fuerzas de seguridad, algo que el Gobierno niega.

Pizango. El líder amazónico esta actualmente en Nicaragua.

Posteriormente a los hechos de barbaries el gobierno aprista responsabilizó a Alberto Pizango de todos los actos, acusándolo de rebelión, sedición, conspiración y motín.

Pizango se refugió en la Embajada de Nicaragua declarándose perseguido político. El Gobierno de Nicaragua hecha la solicitud le concedió asilo político ante protestas de algunos sectores y apoyo en otros. El gobierno peruano le brindo el salvoconducto para poder viajar a Nicaragua y así asegurarse que no se repita o se asemeje al controvertido caso de Haya de la Torre, fundador del partido aprista.

LOS ASILADOS BOLIVIANOS

Por otro lado el Perú coincidente por esos días concedió asilo y refugio a ex ministros bolivianos de la gestión del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, las tres ex autoridades bolivianas son acusadas de genocidio.

Decisión peruana que trajo una serie de críticas por parte del gobierno boliviano. Complicando más la tensa relación bilateral entre ambos.

Sin duda esta salida reconocida por el derecho internacionalmente siempre será centro de críticas y controversia dado la figura que políticos acusados de delitos recurren y se refugian bajo esta figura, quedando pendiente su ajuste con la Ley.

DATO
El 3 de enero de 1949, perseguido de cerca y amenazado de muerte, Víctor Raúl se asiló en la Embajada de Colombia en Lima. Ante la negativa del gobierno peruano a otorgar el salvoconducto de salida, el asilo duró cinco años, tres meses y cuatro días.

Por en ago 1st, 2009 and filed under Internacional. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0. You can leave a response or trackback to this entry

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